Película: Atrapa la bandera

domingo, 28 de febrero de 2016
Director: Enrique Gato 
Reparto: Dani RoviraMichelle Jenner 
Género: Animación
Duración: 97 min.
Sinopsis: 'Atrapa la bandera' cuenta la historia de Mike Goldwing, un valiente y decidido chico de 12 años, hijo y nieto de astronautas, que siempre ha soñado con ganar al juego de atrapa la bandera. Para poder reconciliar a su familia, que es lo que más desea, deberá atrapar la bandera más significativa de la historia: la que plantaron en la Luna los astronautas en la misión del Apolo XI.
Con la ayuda de sus amigos Amy y Marty e Igor (un camaleón alocado y divertido), emprenderá una trepidante aventura junto con su testarudo abuelo Frank para detener el malévolo plan de Richard Carson, un millonario extravagante que, con el objetivo de colonizar la Luna, pretende borrar de la historia la gesta de las misiones espaciales.

Comentario:
Muy amena y divertida. Si os soy sincera, creí que no me iba a gustar nada ya que esperaba ver algo parecido a "Tadeo Jones", ya que son los mismos creadores, y esa película me aburrió muchísimo; pero me ha sorprendido gratamente.
Está pensada para pequeños y mayores, y la historia es muy divertida. 

El personaje de Igor (el camaleón) es genial, me sacó unas cuantas risas. Al ser una película española pensaréis quizás que la animación no esté muy bien, pero para nada es así; tiene una animación bastante buena y como ya he dicho anteriormente, todos los personajes son bastante divertidos.

Muy recomendada para ver en familia, tanto mayores como pequeños.


Escrito por Arwenundomiel

Receta: Magdalenas de nutella y salsa de frambuesa

sábado, 27 de febrero de 2016

Ingredientes:
375 gr. de harina
3 huevos
250 gr. de azúcar
250 ml. de leche
250 ml. de aceite de girasol
Ralladura de un limón
Un sobre de levadura
300 gr. de Nutella
Sirope de Frambuesa
Frambuesas Frescas


Preparación:
Encenderemos el horno a 180º C.

En un bol pondremos los huevos y el azúcar y batiremos hasta que quede bien mezclado. Seguido echaremos la leche, el aceite y la ralladura de limón y lo mezclaremos bien. Una vez todo mezclado echaremos la harina con la levadura y mezclamos.

Prepararemos unos moldes para magdalenas. Las llenaremos por la mitad con esta masa. Y dejaremos un poco menos de la mitad y mezclaremos con el chocolate.

Lo mezclaremos sin remover mucho para que se note el chocolate.

Terminamos de rellenar los moldes con esta masa de chocolate, lo introduciremos al horno, bajándole la temperatura un poco a 160º y lo tendremos 15-20 minutos según el horno.

Terminada y fría servir rociada de sirope de frambuesa y frambuesas frescas.


Arwenundomiel
Fuente: Recetas de postres

Estreno en cartelera 26-Febrero-16

viernes, 26 de febrero de 2016
Brooklyn
Director: John Crowley 
Reparto: Saoirse RonanEmory CohenDomhnall GleesonJim BroadbentJulie WaltersMichael ZegenMary O'DriscollEileen O'HigginsEmily Bett RickardsPaulino NunesEve MacklinMaeve McGrathAine Ni MhuiriNora-Jane Noone 
Género: Drama
Duración: 105 min.
Sinopsis: Brooklyn narra la historia de Eilis Lacey (Saoirse Ronan), una joven inmigrante irlandesa que se va abriendo camino en el Brooklyn de los años cincuenta. Atraída por lo que América promete, Eilis se va de Irlanda, abandonando la comodidad del hogar materno y cambiándolo por las costas de Nueva York. Las iniciales ataduras de la añoranza se aflojan rápidamente cuando un nuevo idilio arrastra a Eilis al embriagador encanto del amor. Pero su nueva vivacidad no tarda en quedar desbaratada por su pasado, y Eilis debe elegir entre dos países y la vida que hay en cada uno de ellos.
Trailer en español:

La habitación
Director: Lenny Abrahamson 
Reparto: Brie LarsonWilliam H. MacyJoan AllenSean BridgersTom McCamus,Megan ParkJacob TremblayWendy CrewsonAmanda BrugelKate DrummondJack FultonCas AnvarChantelle ChungJoe PingueJustin Mader 
Género: Drama
Duración: 118 min.
Sinopsis: Cuenta la extraordinaria historia de Jack (Jacob Tremblay), un niño de cinco años al que cuida su devota y cariñosa Ma (Brie Larson). Como cualquier madre, Ma se dedica en cuerpo y alma a la felicidad y protección de Jack, arropándole con su amor, jugando con él y contándole historias. Sin embargo, su vida no tiene nada de normal; están atrapados, encerrados en un espacio de 3,5 x 3,5 metros, sin luz natural, al que Ma ha bautizado con el eufemismo de "Cuarto". Ma ha creado todo un universo para Jack en los confines de Cuarto y nada puede impedirle que Jack tenga una vida plena y satisfactoria a pesar del lugar donde crece. Pero a medida que la curiosidad del niño aumenta y la resistencia de Ma llega al límite, planea una arriesgada huida que les llevará ante algo aún más aterrador: el mundo real.
Trailer en subtitulado en español:

El bosque de los suicidios
Director: Jason Zada 
Reparto: Natalie DormerTaylor KinneyYukiyoshi OzawaEoin MackenRina Takasaki,Kikuo IchikawaNoriko SakuraYûho YamashitaStephanie VogtJames OwenNadja MazalicaTerry DiabAkiko Iwase 
Género: Thriller, terror
Duración: 95 min.
Sinopsis: Un thriller sobrenatural que se desarrolla en el legendario bosque de Aokigahara a los pies del Monte Fuji en Japón. Una joven americana, Sara (Natalie Dormer de “Juego de Tronos” y “Los Juegos del Hambre”), acude en busca de su hermana gemela, desparecida misteriosamente. A pesar de todas las advertencias de “mantenerse en el sendero”, Sara se interna en el bosque decidida a descubrir la verdad sobre el destino que ha corrido su hermana, pero al hacerlo se enfrentará a las almas atormentadas de aquellos que han muerto en este lugar y que asedian a todo aquel que deambule en el bosque.


13 horas: Los soldados secretos de Bengasi
Director: Michael Bay 
Reparto: John KrasinskiJames Badge DaleMax MartiniDavid DenmanPablo SchreiberFreddie StromaToby StephensFreddie StromaDavid CostabileWrenn SchmidtIvy GeorgePeyman MoaadiDominic FumusaElektra AnastasiLiisa Evastina 
Género: Acción, drama, thriller
Duración: 144 min.
Sinopsis: Drama centrado en el asalto al consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, llevado a cabo por un grupo de milicianos islamistas radicales en septiembre de 2012 después de la emisión en Estados Unidos de la película 'La inocencia de los musulmanes', donde un actor representa al profeta Mahoma en diferentes situaciones vejatorias para la sensibilidad religiosa de algunos musulmanes.
La cinta se centrará concretamente en los esfuerzos de seis miembros del equipo de seguridad por defender a los ciudadanos norteamericanos allí presentes, si bien no pudieron evitar que finalmente cuatro personas perdieron la vida: el Embajador de Estados Unidos en Libia, John C. Stevens, así como el especialista en tecnología Sean Smith y los SEAL Glen Doherty y Tyrone Woods.
Trailer en español:

Tenemos que hablar
Director: David Serrano 
Reparto: Michelle JennerHugo SilvaVerónica ForquéBelén CuestaÓscar Ladoire,Ernesto SevillaIlay Kurelovic 
Género: Comedia, romance
Sinopsis: Nuria lo tiene todo para ser feliz: un buen trabajo, una casa maravillosa y un novio aún más bueno y aún más maravilloso que le acaba de pedir matrimonio. Lo tiene todo, excepto un pequeño detalle: los papeles del divorcio de su anterior pareja, Jorge. Jorge, en cambio, no tiene nada para ser feliz: está en paro, su casa se cae a pedazos y no tiene novia.
Nuria ha conseguido pasar página, pero Jorge sigue traumatizado porque en los años más duros de la crisis, consiguió que los padres de Nuria se arruinaran por una serie de recomendaciones de inversión fallidas que terminaron cuando les convenció para que se gastaran lo poco que les quedaba en acciones preferentes del banco en el que trabajaba.
Como no quiere terminar de hundir a Jorge, Nuria elabora un plan un poco peculiar: en los próximos días va a animarle todo lo que pueda haciéndole creer que ella tampoco ha pasado página y que sus padres están mejor que nunca para que, en cuanto le vea más fuerte, pedirle el divorcio.
Trailer: 

La decisión de Julia
Director: Norberto López Amado 
Reparto: Fernando CayoMarta BelausteguiJosean BengoetxeaYolanda Ulloa 
Género: Drama
Duración: 85 min.
Sinopsis: Julia acude a un hotel del centro de Madrid con una pequeña maleta como único equipaje y elige para alojarse la misma habitación en la que hace más de veinte años vivió una una experiencia vital que no ha podido olvidar. Una canción de Leo Ferré llega a sus oidos desde la habitación de al lado. La risa y la felicidad traspasan las finas paredes haciendo que un tiempo feliz renazca en su cabeza. Llaman a la puerta y abre tranquila a sus esperados invitados con una sonrisa sabiendo que está preparada para llevar a cabo su meditada decisión. La lluvia golpea los cristales en una desapacible noche y Julia comienza el apasionado relato de su vida; un amor a escondidas, una huida precipitada, un viaje a un lugar desconocido en busca de respuestas, un descenso a los infiernos. Como si de un thriller emocional se tratara aparece una vida alimentada por recuerdos. Toda una vida contada en sus últimos quince minutos.
Trailer:


Arwenundomiel

Relato "Un café y un polvo" Parte 7 (Capítulo 22)

jueves, 25 de febrero de 2016
Ir a:     Inicio          Capítulo 21       "Un café y un polvo"


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PARTE 7. EL MUNDO TAMBIÉN PUEDE DESTRUIRSE.
CAPÍTULO 22. BÚSCAME EN LAS SIETE LUNAS.

"Búscame en los sueños y en las ramas torcidas.
Búscame en los besos de libro y en las almas llenas de poesía. 
Búscame en las canas y en los juegos de niños.
Búscame en los momentos tiernos, en los enigmas mayas. 
Búscame en las risas y en las siete lunas.
Búscame en el paladar de azúcar y en el agua que corre por la cascada.
Me encontrarás tranquila, quizá serena, apagué las estrellas y encendí la hoguera.
Me encontrarás callada, con el alma en pena, entre tonos de gris, en la pupila ajena.
Me encontrarás despierta, mirando el cielo, enredada en el amor eterno."

LUCÍA
Almu jugaba con una pelota por el suelo, lanzándola a la pared y pegándole una patada cada vez que volvía, llevaba más de media hora con los mismos movimientos. La pelota golpeaba a la pared y volvía a ella, que le pegaba una patada para que volviese a golpear contra la pared. Y así una vez, y otra y otra… Me estaba empezando a poner nerviosa, no podía olvidarme de las malditas rosas desde que las había visto, estaba tan segura de que habían sido rosas peace… y habían sido cambiadas inmediatamente, lo que significaba que Aarón debía estar mucho más cerca ese día de lo que pensaba que estaba de nosotras. Sabía dónde estábamos, las palabras de mi madre resonaban en mi cabeza constantemente: “Protégela Lucía, protege a Almu”
Era incapaz de pensar en otra cosa. La pelota de Almu volvió a golpear de nuevo en la pared. Y me desconcentró.

-Almu, ya basta. Para, vas a estropear la pared.- la chiquitina se volvió hacia mí, sorprendida.
-¿Podemoz ir al parque, Boo? Me abubo aquí dento.
-Ya sabes que Alba no nos deja salir, aunque nos aburramos.- Almu enseguida me puso morros.
-¿Y pod qué manda ella? Ziempre mandas tú.
-Pues porque…- Almu tenía razón, ¿por qué la obedecía? Alba ni siquiera me había escuchado, y si Aarón nos había encontrado había sido por su maldito orgullo.- Nos vamos.
-¡Bieeeen! - Almu empezó a dar saltitos.
-Almu, nos vamos de aquí ¿vale?
-¿Alba tamén?
-No, Alba se queda.- dije mientras empezaba a vaciar los cajones y los armarios a un ritmo frenético.
-¿Pod qué?
-Porque ella no vendría, ¿te fías de mí?
-¿Qué ez fiadse?- sonreí al escucharla y cogí la maleta más grande que teníamos.
-Es… confiar en alguien…
-¿Qué ez ezo?
-Es estar lo suficientemente loco para seguir a alguien
-¿Hazta el fin del mundo?
-Sí - cogí el móvil y pulsé el número de Martina. Comunicaba. Volví a intentarlo otra vez, nada. Me estaba poniendo nerviosa.
-¿A quién llamaz?
-A Martina.- Almu se quedó pensativa y sonrío, asintiendo. Volví a pulsar para llamarla, seguía comunicando. Le pasé el móvil a Almu.- llama dando a este botón- le señalé el de llamada.- Si lo cogen, me lo pasas.

Ella lo cogió con sus manitas y se lo puso en la oreja después de llamar. Yo me fui moviendo por la habitación como una loca, recogiendo todo lo que nos pertenecía a alguna de las dos.
Cuando terminé, cerré la maleta y miré a Almu.

-¿Y bien?
-No lo coge - me contestó. Le cogí el móvil de las manos, le había llamado nueve veces, que junto a las mías eran doce llamadas perdidas. No tenía tiempo de que me contestara, debía actuar y salir de allí y rápido.
-No pasa nada, coge la pelota, nos vamos. - cogí una hoja y escribí a Alba, la dejé cuidadosamente en la mesilla, asegurándome de que la viera cuando llegase.

Agarré a Almu y salí de aquella asquerosa habitación, nos metimos en el ascensor y pulsé el botón del parking, saldría por allí, había menos posibilidades de que nos estuviera observando ahora, y no se habría fijado en el parking, vigilaría la puerta. Sabiendo perfectamente que yo habría pensado que él vigilaba el garaje y que me dirigiría a la puerta, esperaba tener razón. Cuando salimos avancé a paso rápido por la acera, todo lo rápido que me permitía Almu. Debíamos llegar rápido al metro y hacer un recorrido largo, por si nos seguía. Tiré el móvil a un contenedor y antes de meternos totalmente en la boca del metro miré el hotel…

-Lo siento.- murmuré en voz alta.

MARTINA
El móvil no había parado de sonar desde que me había montado en el bus, entre Lucía y Mateo me habían llenado el buzón de voz, pero no quería contestar a Lucía y menos aún a Mateo. Mi cuerpo no dejaba de temblar en el bus, las lágrimas recorrían mis ojos y solo era capaz de mirar por la ventana mientras notaba como mi propia piel me quemaba, necesitaba ducharme, quitarme aquella ropa… gritar… Me daba asco todo, solo era capaz de centrarme en el asco y el odio que crecían dentro de mí. Bajé en la parada y corrí rápidamente a casa. El portal estaba abierto, me metí en el ascensor y saqué las llaves del bolso y delante de la maldita puerta de casa, me esforcé en ver la cerradura entre tantas lágrimas que me impedían mirar con claridad, las manos me temblaban y las llaves se me cayeron al suelo.

-Joder.- grité mientras daba un puñetazo a la puerta, que se abrió al segundo y por la que apareció Ana.
-Mierda que susto me has dado Martina. Creí que iban a robarnos.- miraba incrédula a Ana.
-Pero, ¿quién coño iba a robarnos Ana?- pasé por su lado dejando las llaves en el suelo y entrando en el piso.
-Tranquila ¿eh? - dijo extrañada - ¿Qué te ocurre Martina? - noté como ella seguía mis pasos.
-Nada Ana, no pasa nada, vete.- dije al ver que se había metido conmigo en mi cuarto, y tirando el bolso sobre la cama, me empecé a desvestir.
-No puedes decirme que nada cuando estás llorando y entrando a casa de esa manera Martina - Ella se me acercó y retrocedí apartando la mano que me tendía de un manotazo.
-Solo quiero ducharme y ya.- dije mientras me quitaba toda la ropa y me giraba a ella desnuda.- ¿Tan malo es?- grité, viendo como a Ana se le encendían las mejillas al verme.
-¿Qué te ha pasado? ¿Tú te estás viendo Martina? - me señalaba entera con sus dos manos - Estás llorando, estás completamente desnuda y me estás gritando - volvió a querer acercarse a mí.
-¿Y cómo te pasas la vida en la biblioteca no has visto nunca un cuerpo desnudo o qué? Que no me toques joder, no te acerques.- me dirigí hacia el baño cogiendo una toalla y cerré la puerta. Cogí el cepillo de dientes y me lavé la boca seis veces, hasta que consideré que volvía a ser mía. Abrí el agua caliente y me metí en la ducha evitando mirar el espejo. El agua caliente recorría mi cuerpo y notaba como el rastro de Mateo desaparecía de mi piel, dejé que las lágrimas cayesen y me senté en la bañera con el agua caliente acariciándome. Cerré los ojos y dejé que las gotas de agua diluyeran el asco que sentía, sentí como deshacía todos y cada uno de los momentos que había vivido con él, el agua se llevaba mi cariño y mi odio, dejándome vacía. Me tumbé en la bañera, aún con los ojos cerrados. La oscuridad fue desapareciendo y una mariposa de colores se hizo paso entre mis recuerdos. Volaba cerca de la hierba, alejándose de mis manos.
-¡Atrápala Martina! ¡Atrápala!- me giré, un niño de rizos dorados me seguía,  sonriendo.
-¡No puedo Mati!, se me escapa.- la mariposa se escabulló entre unos árboles y yo tropecé con una rama del suelo y caí rodando por la pradera.
-¡Martiiii!- Mateo corrió hacia mí, y yo sonreí y meneé la cabeza para que las ramitas que se hubieran enganchado en mis rizos cayeran al suelo, me levanté sacudiendo mi vestido blanco y me pasé las manos para limpiarme las rodillas.
-Estoy bien.- dije riendo. Mateo se acercó y me dio un besito en los labios.
-Así me gusta.- dijo sonriendo y corriendo hacia nuestras mamás, que estaban sentadas varios metros más allá sobre una manta en la hierba, con nuestros papás.
Sentí un cosquilleo en el hombro, la mariposa se había posado allí.
-¡Hola bichito!- la mariposa se elevó sobre mi cabeza y voló hacia el cielo desapareciendo de mi vista.
-¡Martina!- moví mi cabecita hacia los lados.-¡Martina!- Abrí los ojos, me había quedado dormida y el agua se había desbordado de la bañera. Apagué el agua con un movimiento rápido y me levanté.- ¡Martina! ¡Joder Martina!
-Estoy bien Ana, me he quedado dormida, ya salgo.- grité a la puerta, mientras quitaba el tapón de la bañera y salía de la ducha. Cogí la toalla y me envolví en ella, sintiendo que el nuevo calor y el tacto suave volvían a reconfortarme. El vaho envolvía el cuarto y había empañado los cristales, lo que impedía que pudiera mirarme. Me sentí más tranquila y abrí la puerta. Ana estaba allí, quieta. Joder… ¿No tenía nada mejor que hacer?. Me miraba esperando una respuesta a todos mis actos.
-¿Qué? - espeté.
-Nada - entró al baño intentando no rozarme para no molestar más - Voy a secar el suelo. Tú termina de secarte y descansa. Está todo empapado por el agua que se ha derramado de la bañera - me daba cuenta que me miraba de reojo como esperando a que le justificara todo esto.
-Puedo hacerlo yo.- Me limité a decir.
-No, no. No te preocupes, no me molesta.
-Lo he mojado yo, Ana. - ¿Qué estaba haciendo? Nunca habíamos cruzado más de dos o tres palabras. Y ahora… ¿estaba intentando solucionar lo que yo había jodido? No quería su ayuda. No necesitaba la ayuda de nadie. La miraba, quieta en la puerta, mientras ella se movía con rapidez, ordenando el baño.
-Martina, por favor, tráeme el cubo de la fregona. Está en la cocina.
-Lo sé.- dije moviéndome hacia la cocina. Era cabezona… no le pegaba. Siempre pensé que era una mosquita muerta, egocéntrica e insulsa que no levantaba la cabeza ni para hablar con su novio, un chico que venía una vez al mes puntualmente y con quien pasaba 3 días, siempre. Aunque, él nunca había dormido con ella. Se pasaba los días en la biblioteca o en su cuarto y solo salía al salón cuando no estábamos. Me había fijado. Y desde luego Ana no era el tipo de chica que parece que puede llevar las riendas en algo.
-¿Por qué estás tan a la defensiva conmigo?- Le escuché decir mientras no paraba de mover la fregona de lado a lado. Dejé mis pensamientos a un lado.
-No lo estoy.- dije rápidamente. - Voy a hacer café ¿Quieres?
-Sí por favor. Termino con esto y nos lo tomamos juntas. - asentí y me fui al cuarto.
La maldita ropa estaba tirada en el suelo. Rápidamente me puse una camiseta larga, unas braguitas y unas chanclas, cogí la ropa y salí a la calle, cogiendo del mueble de la entrada las llaves con un rápido gesto de muñeca. Una vez fuera caminé unos 5 o 6 minutos y la tiré en un contenedor. Volví a casa andando a paso rápido y fui a la cocina a hacer café.
-¿Cómo vas? - me apoyé en la puerta del baño y levanté dos tazas grandes y humeantes de café caliente para enseñarselas. Sonreí.- Gracias.- La vi como me respondió con otra sonrisa.
-Esto ya está casi terminado. En la próxima factura de agua ya sabes que te toca pagar un 25% más que nosotras - me hizo burla y volví a notar como las comisuras de los labios se me elevaban de nuevo.
- Eso está hecho. ¿Tú pagas el 25% más de luz? -dije sonriendo irónica.
-¿Y eso por qué?
-Por pasarte las noches con los libros. ¿Eres medio vampiro? No duermes apenas.- Su sonrisa se convirtió en una débil y bonita risa.
-Bueno… Siempre ha sido así. No necesito dormir mucho, mi cabeza no me lo permite, siempre está dándole vueltas a todo; y duermo porque creo que ya mis neuronas dicen ¡basta! - Terminó de dar la última pasada al suelo, se lavó las manos y se dirigió a robarme una de las tazas humeantes de café. Se quedó oliendo el aroma que desprendía - Huele estupendamente, gracias - Se dirigió sin mirarme a sentarse en el salón, la seguí. Pensaba que quería estar sola, pero la tranquilidad de Ana hacía que quisieras su compañía, así que rodeé el sofá y me senté junto a ella.
-¿Te importa? -le pregunté.
-En absoluto - sonrió - La verdad es que llevamos tiempo viviendo juntas y casi ni nos conocemos, tenía ganas de que empezáramos a entablar conversación. Me caes bien - me guiñó el ojo y levantó un poco la taza de café - sobretodo si me haces estos cafés tan buenos.
-Apenas me conoces. -sonreí débilmente.- Y siempre huías cuando estábamos en el salón. Pero… también me caes bien, sobretodo si te gusta tanto el café como a mí. - dije sonriendo abiertamente. Era fácil sonreír con esta chica. Ella me correspondió con otra sonrisa y tomó un sorbo de su café, relamiéndose los labios posteriormente. Me miró y sin esperármelo se puso de lado en el sofá para tenerme de frente.
-Bueno dime… ¿Estás mejor?- la cara de Mateo volvió a aparecer en mi mente y por un segundo me quedé paralizada. Moví la cabeza con un movimiento brusco y bebí café. No. No iba a dejar que tomara esa importancia en mi mente, en mi vida, en mi mundo. Nunca lo mereció y ahora lo merecía menos. Rechazé su voz en mi cabeza y me centré en mirar a Ana.  Enseguida volvió a rodearme la sensación de tranquilidad de esa chica. Asentí levemente.
-Sí, gracias.
-¿Me quieres contar qué te ha pasado? A veces el hablar con una vampira ayuda bastante - me sonrió y esbocé una pequeña sonrisa que desapareció enseguida. Titubeé. No quería hablarlo, pero necesitaba sacarlo de mí.
-Yo… tengo… tenía novio. -corregí rápido.
-Lo sé, lo sabía. Así estamos en el mismo tiempo pasado. ¿Y?
La miré fijamente y asentí.
-No… yo… nunca habíamos hecho mucho, bueno… nada en realidad. - Ella empezó a poner cara de extrañeza pero a la vez incitándome a seguir contándole, me sentía estúpida contando esto, no era creíble. - Hoy le besé. - dije soltándole la frase rápido.
-Bueno, siempre hay una primera vez para todo, tuvo que ser horrible el beso por como entraste al piso - rió - ¿Comió ajo?
Me quedé mirándole fijamente.
-No. - contesté secamente y bebí café. Girándome, alargué el brazo para coger el mando de la televisión. Noté como las lágrimas querían volver a salir de mis ojos y me mordí los mofletes por dentro intentando ahogar las lágrimas. Sentí como algo caliente me mojaba la mano, no había notado que mi cuerpo había comenzado de nuevo a temblar y el café se me había derramado quemándome la mano. Fui a levantarme para salir de aquella situación tan patética en la que me encontraba, pero las manos de Ana me pararon, me quitó la taza de café de la mano y dejándola en la mesita, empezó a secarme con su propia camiseta. Miré hacia el lado contrario, intentando controlar la situación de nuevo.
-Heyy Martina, tranquila ¿vale? Si necesitas llorar, hazlo; y si no quieres seguir hablando, no lo hagas. Tranquilízate - se quitó la camiseta, ahora llena de café y se quedó con una simple camiseta de tirantes. Se juntó a mí y me abrazó, al principio me quedé muy quieta al notar su tacto, pero su mirada volvió a captar la mía y enseguida noté como su tranquilidad volvía a llenarme el cuerpo y dejé que me abrazara.
-Vas a coger frío - fue lo único que conseguí decir.
-No te preocupes, soy inmortal - me dijo mientras me secaba con los dedos las primeras lágrimas que se escapaban por mis mejillas.
-Le mordí. - levanté la cabeza para mirarle a los ojos. Necesitaba mirarle a los ojos para poder aceptar su abrazo. Me sentía una loca.- quería que le hiciera… yo… yo no… no quería. Le mordí. Y… yo… eh… - me costaba explicarlo y ordenarlo en mi cabeza.- le golpeé. - me callé y el cuerpo de Mateo empezó a cobrar forma sobre el suelo del salón, con una herida en la cabeza y el jarrón roto al lado. ¿Le había golpeado? Miré a Ana de nuevo, que en esos instantes, sí que se parecía a una verdadera vampira, había perdido todo el color de su cara, me escuchaba con total atención y su rostro iba cambiando de gesto: atención, sorpresa, horror, terminando en rabia; y noté como su respiración iba aumentando de ritmo al tiempo que seguía relatándole lo sucedido.
-Vamos a la policía ahora mismo Martina. Ponte algo y te acompaño.
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Buzzys
Arwenundomiel

Vive en el tiempo

miércoles, 24 de febrero de 2016
Porque lo más bonito se encuentra cuando no buscas nada, y que lo bueno llega cuando menos lo esperas. Porque los sueños también sonríen y te guiñan el ojo. Y te esperan siempre donde más te pierdes.

Porque hay personas que son canciones y otras que son poemas hechas de carne y hueso. Porque lo mejor está aquí y ahora; el pasado puede esperar más tiempo y el futuro aguarda con los brazos abiertos.

Recuerda siempre que el tiempo puede detenerse cuando abrazas a quien más quieres. Porque si hay algo importante es comprender que todo existe por un motivo, y que lo que no existe es por la misma causa. No es cuestión de pasar mucho tiempo con alguien, sino pasar los mejores momentos a su lado. No es qué cosas tienes para vivir la vida, es a quién tienes para compartirla.

Vivir es entender que no siempre podemos pasarla cerrando los ojos ante el golpe; hay que enfrentarlo, hay que cerrarle la puerta a la tristeza, esquivar los recuerdos malos, quemar la desidia.

Escrito por @blveinyourself_ 

Locales para chicas: Milonga Café-Copas (Sevilla)

martes, 23 de febrero de 2016


Milonga Café-Copas

Dirección:  C/ Asturias 6, Triana 41010 Sevilla
Teléfono: 677 12 36 35
Correo electrónico: 
Horario: Abierto todos los días de 13:00 a cierre.
Webwww.milongacafecopas.com
         https://www.facebook.com/milonga.sevilla/




En Milonga Café Copas encontrarás un lugar con encanto donde pasar un día fantástico. Especialidad en café y copas Premium.

Un ambiente LGBT en el corazón de Triana. Podrás disfrutar de innumerable eventos; al igual, que si quieres cantar, pintar, interpretar, recitar, etc. solo tienes que ponerte en contacto con ellos para concretar tu propio evento.

Degustaciones gastronómicas y la mejor chacina ibérica para acompañar a tu cerveza.

Sé que merece la pena

lunes, 22 de febrero de 2016
- ¿Merece la pena enamorarse de alguien que está lejos?
+ Sí.
- Pues yo creo que no. No vale la pena, nunca llegarías a nada.
+ ¿Y cómo sabes que no se llegará a nada?
- Porque eso será un entretenimiento, formas de entretenerte. No será nada duradero y mucho menos real.
+ ¿Me lo estás diciendo en serio? - Pues sí. Lo único que haces es pasar el tiempo y divertirte.
+ ¿Sabes qué opino yo? Que lo que tú piensas no es lo real. Para mí es más real que muchas otras relaciones que se ven a diario. Que lo que tú llamas entretenimiento, yo lo llamo forma de apoyarse, ayudarse, encontrarse, querer y cuidar a alguien con quien pasar tu vida. Y lo de duradero, hay muchas relaciones a milímetros que duran un café, y otras que desde la distancia duran una vida.
- Tú lo veras así, yo no.

+ Te equivocas, un amor a distancia, puede acabar de la mejor forma posible, superando esa distancia y viviendo juntos. Veo la realidad, y gente que se conoce, se enamora de la persona y le da igual contra que tenga que luchar en la vida, sean personas, distancia, problemas, se ayudan y superan las cosas juntos, y crean un amor verdadero envidiable, que salga bien o mal, te deja miles de cosas buenas y reales.
- Nunca un amor a distancia acabará de buena forma.
+ ¿Por qué dime?, ¿eso no es posible? Porque lo es, porque hasta parejas del mismo pueblo se van a vivir a otro lugar juntos. Y sí, a lo mejor es mas difícil de llevar una relación a distancia, pero no quiere decir que no sea posible, que no se pueda conseguir, porque todo en esta vida que una persona se pueda proponer, lo podrá conseguir. A lo mejor tú lo ves como algo disparatado no te digo que no, pero si algo he aprendido últimamente es que las personas solo creemos en las cosas que vemos y podemos tocar, pero nos olvidamos que hay muchas cosas que son a través de los sentimientos, las emociones y todo eso es intangible, y todo eso hay que vivirlo para sentirlo, pero un consejo amig@, aprende a creer para ver, te irá mejor que ver para creer.


Escrito por @srtadesquiciada