Película: "Robots: la invasión"

domingo, 31 de julio de 2016
Director: Jon Wright 
Reparto: Ben KingsleyGillian AndersonCallan McAuliffeElla HuntJames TarpeyMilo ParkerCraig GarnerSteven MackintoshTamer HassanGeraldine JamesRoy HuddDavid McSavageLalor RoddyJustin SalingerJonathan McAndrew 
Género: Ciencia-ficción, aventuras, comedia
Duración: 87 min.
Sinopsis: Los robots de una galaxia lejana han conquistado La Tierra; todos los supervivientes han sido confinados en sus casas y deben llevar implantes electrónicos. Si salen, corren el riesgo de morir calcinados por los robots centinela que patrullan las calles. Tienen francotiradores que son máquinas de matar inclementes y su líder, aunque con aspecto de niño, es frío e implacable. Sin embargo, un grupo de jóvenes está urdiendo un plan para terminar con esta ocupación y la supremacía de los robots. La clave está en El Cubo, la enorme nave nodriza que domina el horizonte.

Comentarios:
Mi problema es que cada vez que veo algo de ciencia-ficción, robots, efectos especiales, pues la alquilo. No tenía ni idea de lo que iba esta película pero vi robots y la cogí.

La terminé de ver porque no tenía otra cosa que hacer ni otra cosa que ver. No es que sea un bodrio que tengamos que parar el DVD pero... ni fú ni fá.

Efectos especiales muy normalitos, tampoco es que sean malísimos de la muerte. Hay partes de la historia que te ríes de lo simple que son, por ejemplo, la forma que tienen de desconectar sus sensores, y muchas más cosas que parece ser pensadas por una mente infantil.

Mi hijo la vio y se entretuvo viéndola. Estoy segura, que para mayores, la película puede aburrir por no tener una trama firme y con peso.

Creo que no puedo añadir más nada a esta reseña.

Escrito por Arwenundomiel

Receta: Arroz a la cubana

sábado, 30 de julio de 2016

Ingredientes:
300 g de arroz
4 huevos
100 g de panceta
1/4 de litro de salsa de tomate
4 dientes de ajo
4 plátanos
Un poco de harina
Aceite de oliva virgen extra
Agua
Sal
Albahaca
4 hojas de perejil

Elaboración:
Cuece el arroz durante 20 minutos en abundante agua hirviendo con una pizca de sal. Escurre, refresca y resérvalo en un plato.
Corta 2 dientes de ajo en láminas y ponlos a dorar en uan cazuela con un poco de aceite. Agrega la panceta picada. Rehoga brevemente y vierte la salsa de tomate. Añade un poco de albahaca (1 cucharada de las de café). Cocina todo junto durante 5 minutos.



En una sartén dora los otros dos dientes de ajo picados. Cuando se doren añade el arroz. Saltea y mezcla bien.
En otra sartén con abundante aceite fríe los huevos. Pasa los plátanos por harina y fríelos en la misma sartén.
Unta cuatro tazas con un poco de aceite, coloca en el fondo una hojita d. Sirve al lado un huevo, un poco de salsa de tomate y un plátano frito.




Consejo:
En la cocina es conveniente tener siempre a mano las especias y las hierbas aromáticas. Si no podéis tomar sal, las hierbas aromáticas son un buen sustituto ya que realzan el sabor de los alimentos. No hay que abusar en las cantidades de las especias.

Escrito por Arwenundomiel

Fuente: Cocinando con Karlos Arguiñano

Estreno en cartelera 29-Julio-16

viernes, 29 de julio de 2016

Zipi y Zape y la Isla del Capitán

Director: Oskar Santos 
Reparto: Teo PlanellToni GómezElena AnayaIria CastellanoMáximo PastorAna Blanco de CórdovaFermí ReixachJorge BoschCarolina LapausaGoizalde Núñez,Juan Codina 
Género: Aventuras, comedia
Sinopsis: Llegan las navidades y Zipi y Zape la vuelven a liar parda. Esta vez la travesura es tan grande que son castigados sin vacaciones y obligados a acompañar a sus padres a lo que parece ser un aburrido viaje en barco. Para su sorpresa, el destino es una espectacular y remota isla. Una terrible tormenta les obliga a refugiarse en la mansión de la divertida señorita Pam, donde niños sin familia disfrutan de un paraíso sin reglas. Ayudados por Pipi, Maqui y Flequi, los hermanos descubren que la repentina desaparición de sus padres en medio de la noche guarda relación con el secreto que encierran la misteriosa isla y sus extraños habitantes.

Jason Bourne

Director: Paul Greengrass 
Reparto: Matt DamonJulia StilesAlicia VikanderTommy Lee JonesVincent Cassel,Riz AhmedKamil LemieszewskiAlexander CooperNeve GachevAto EssandohBill CampMark JusticeMarla Aaron WapnerStephanie McIntyreStephen Kunken 
Género: Acción, thriller
Duración: 123 min.
Sinopsis: Nuevo capítulo de la franquicia en la que el agente más letal de la CIA se ve obligado a salir de entre las sombras.


Miles Ahead 

Director: Don Cheadle 
Reparto: Don CheadleEwan McGregorMichael StuhlbargEmayatzy CorinealdiKeith StanfieldAustin LyonNina SmilowMorgan WolkChristina KarisTheron BrownJoshua JessenHavanna HagansJeffrey GroverWilliam WilletChris McCail 
Género: Drama
Duración: 100 min.
Sinopsis: Mítico trompetista y sin duda una de las figuras más importantes de historia del jazz, Davis era adicto a la heroína y en los años 70 sufrió un aparatoso accidente que le apartó varios años de los escenarios. Esta historia narra los días peligrosos vividos por Miles Davis (Cheadle), el virtuoso, genio y luchador, después de cinco años de exilio artístico.

Malas madres

Director: Jon LucasScott Moore 
Reparto: Christina ApplegateKristen BellMila KunisKathryn HahnJada Pinkett Smith,Annie MumoloEmjay AnthonyKeshaOona LaurenceChase SavoieLilly Singh,Christina DeRosaEugenia KuzminaAllyson Leigh JordanTaryn Terrell 
Género: Comedia
Duración: 101 min.
Sinopsis: Como la mayoría de las madres modernas, Amy cuida de todos menos de sí misma. Su vida es perfecta: un matrimonio feliz, hijos de sobresaliente, una casa preciosa y un pelo perfecto los 365 días del año. Colabora en todas las actividades de la escuela y asiste a cada reunión de padres y madres de alumnos, todo mientras mantiene su carrera profesional. Y además hace que todo parezca fácil.
Pero todo esto es solo apariencia y Amy está a punto de estallar: sobrecargada de trabajo y de compromisos y demasiado cansada para aguantar una sola petición más, arrastra a otras dos madres superadas a un atracón de locura, libertad, diversión y comprensión.
Pero accidentalmente se cruzan con la líder de la asociación de padres y madres, una devota del ideal de “madre perfecta”.

The Night Watchman (La mina)

Director: Miguel Ángel Jiménez 
Reparto: Jimmy ShawKimberley TellDenis RafterMatt Horan 
Género: Thriller, terror
Duración: 96 min.
Sinopsis: Después de pasar dos años en la cárcel debido a incidentes provocados por el abuso del alcohol y las drogas, Jack se convierte en un hombre libre y regresa a casa dispuesto a recuperar la confianza de su familia, especialmente la de su mujer Alma y su hijo Raymond.
Su hermano mayor, Mike, le propone trabajar como vigilante nocturno en la vieja mina abandonada del pueblo. Para Jack este trabajo supone el principio de su nueva vida, y el primer paso para demostrar a su mujer que ha cambiado.
El regreso de Jack perturba a Mike, que siempre ha estado enamorado de su cuñada. Está convencido de que si Jack hubiera pasado más tiempo en la cárcel, Alma habría decidido dar el paso de divorciarse para casarse con Mike: él sí le puede ofrecer la seguridad que Jack nunca será capaz de darle. Es esta la razón por la que Mike recurre a Stan para asustar a Jack. Nadie como el viejo y solitario Stan conoce la mina. Si consigue aterrorizar a Jack con tormentosos recuerdos del pasado, está seguro de que recaerá en viejos vicios y Alma no volverá a confiar en él.
Pero la obsesión de Mike se vuelve en su contra: el corazón de la mina oculta terribles secretos.

Pastel de pera con lavanda

Director: Éric Besnard 
Reparto: Virginie EfiraBenjamin LavernheLucie FagedetLéo Lorléac'hHervé Pierre,Hiam AbbassLaurent BateauNatalie BederFrance DarryValentin MerletFrançois BureloupFranck AdrienJulien RatelStéphane di SpiritoAlain Gressot 
Género: Comedia, romance
Duración: 100 min.
Sinopsis: Louise es dueña de una plantación de perales en la Provenza francesa. Desde que su marido murió, se ha tenido que encargar sola de todo el negocio. Sin embargo, el banco amenaza con embargarle el crédito, los clientes desconfían de sus capacidades como agricultora y, por si fuera poco, atropella a un desconocido delante de su casa. Pierre, que así se llama el atropellado, parece ser un tanto especial. Exageradamente ordenado, desconcertantemente sincero, Pierre es un tipo extraño que disfruta citando número primos. Pierre, de gran sensibilidad, irrumpe estrepitosamente en la vida de Louise, le ayuda, por no decir que incordia, en el mercado vendiendo sus deliciosas peras. Tiene la sensación de que ha encontrado algo que pensaba que no llegaría nunca a echar de menos: un hogar. Louise intenta mantenerlo fuera de su vida y de su roto corazón aunque no se deshará de Pierre tan fácilmente. Pero, ¿de qué estará huyendo Pierre?
La vida de Louise se ha puesto patas arriba sin explicarse porqué y esta racha de suerte amenaza con desaparecer otra vez.

Arwenundomiel

Relato: Ella es Mía (capítulo 11)

jueves, 28 de julio de 2016
Ir a:     Inicio          Capítulo 10          "Ella es Mía"


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Mía
No reconocí la voz que se había escuchado fuera, pero por la cara que puso Ella, deduje que era la de Tania. Así que paramos, nos arreglamos, pero antes de que saliéramos, se oyó la puerta. Se había ido. Salimos. Me di cuenta, de que no había manera posible de disimular lo que había pasado dentro del baño. Tania estaba en la mesa. No entendí como no había cogido sus cosas y se había ido.
Nos sentamos a cenar, e intenté evitar a Ella durante toda la cena. Tania ni me miraba. Creo que no le di una buena primera impresión. Cualquier guionista en busca de tramas, y dramas, hubiera estado encantado en aquella mesa. Hablamos poco más que del tiempo, el trabajo, y alguna de las locuras de Javier. Por suerte no se alargó mucho la cena.
Al salir, Ella y Tania dijeron que se iban para casa, supuse que tendrían mucho de qué hablar.
- Te llamaré. - Me dijo Ella mientras me daba dos besos.
Estaba nerviosa. Nunca había estado a favor de las infidelidades ni sucedáneos, y aquella era una situación, que aunque no sabía cómo describir, me hacía sentir mal. Javier, Paula, María y yo queríamos continuar la noche. Empezamos a caminar, y no dije ni una palabra, por miedo a que ello diera pie a que me preguntaran, juzgaran, aconsejaran… Pero no lo necesitaron.
- ¿Qué narices ha pasado en el baño?
- Aish Paula… Es que se ha puesto tierna, y yo no he podido resistirme, y…
- No me digas más, por favor.
- Pero, ¿por qué te pones así? Me ha dicho que hablaría con Tania después. De verdad quiere...
- Mía, ¡llegaron tarde porque habían estado follando!
- ¡Javier! Tampoco hacía falta que se lo dijeras así.
- ¿Qué? ¿Quién os lo ha dicho? ¿Os lo ha dicho Ella?
- Nos lo dijo Tania. Aunque no con esas palabras. Yo creo que la chica estaba nerviosa, y no sabía cómo romper el hielo. Se ha quedado sola, con unos desconocidos, mientras su novia corría detrás de su ex, al baño de un bar.

No podía creer lo que me estaban contando. Después del día que habíamos pasado. Había llegado a casa, y se había tirado a otra. Sabía que no nos habíamos prometido nada, pero, es que ¿no tenía remordimientos? ¿No podía haberme dejado este día para mí? Y lo que me había dicho en el baño, después de lo que había hecho…
- Mía ¿estás bien?
- Creo que me voy a casa. No me encuentro bien.
- Espera.
- ¡He dicho que me voy a casa!
- Mía, cálmate. Te acompañamos.
- ¡No hace falta!

Estaba cabreadísima. Empecé a andar, y notaba como los tres seguían mis pasos. No les oía hablar, pero podía adivinar cómo se intercambiaban miradas y gestos. Al poco de ir caminando, empecé a desacelerar, a calmarme, y a alegrarme de que mis amigos estuvieran ahí. Acabamos todos en mi casa.
Por suerte, hablamos de otros temas, que no eran mi drama. Javier, parecía que había sentado la cabeza con la chica casada con la que ya había tonteado, al final se decidió a dejar al marido. Paula nos sorprendió diciendo que estaba empezando una historia, con una tal Astrid, parecía muy ilusionada, así que nos alegramos por ella. A María no le gustaba hablar de ella, ni siquiera con nosotros. Al final nos dormimos entre el sofá y el suelo del salón.
Nos despertó el timbre de la puerta del piso. ¿Quién había subido sin llamar desde abajo?
- Hola Mía.
- ¡Marc!
- ¿Te he pillado durmiendo? Lo siento. Quería hablar contigo.
- Marc, no estoy sola.
- Claro, supongo que Ella estará contigo. No lo he pensado.
- No. No es Ella. Están Javier, Paula y María, ayer salimos a cenar, y…
- Bueno, lo siento entonces. Me voy.
- No. Pero pasa. Prepararé algo para desayunar.

Al entrar, los demás ya estaban arreglándose, y recogiendo. Hicimos café, unas tostadas, y poco más. Javier y las chicas, enseguida dijeron que se marchaban. Y nos quedamos Marc y yo, solos.
Mientras recogía la cocina, Marc se me acercó por detrás y me abrazó. Al principio no sabía qué hacer, me quedé helada. Luego empezó a acariciarme, a tocarme…
- Marc, para.
- Te he echado de menos, Mía.

No dejaba de tocarme. Empecé a sentirme incómoda, me estaba poniendo nerviosa. No quería que hiciera eso. No quería hacer nada con él. Debía ser cosa de hermanos, arreglarlo todo con sexo. Pero yo no era así, y no quería serlo.
- ¡Te he dicho que pares!
- ¡Joder, Mía! ¿Cómo puedes preferirla a ella? No puede darte lo que yo. ¡Ni tampoco te hará lo que te hago yo! ¿Te folla mejor? ¡No lo creo!
- Marc, o te calmas, o te vas a tener que ir de mi casa.
- ¿De tu casa? ¡Esta no es tu casa! ¡Es la mía! ¡Y ese niño también es mío! ¡Nunca será de Ella! ¡Nunca!

Marc estaba irreconocible, y yo estaba asustándome. Quería que se fuera, pero me daba miedo decírselo. Me senté en una silla, a esperar a que se calmara, a que se callara, o a que se fuera.
- ¿Crees que esto será bueno para nuestro hijo? ¿No crees que se reirán de él en el colegio? ¡Y de mí!
- ¿Por qué se reirán? ¿Por tener dos madres?
- ¡No! ¡No tendrá dos madres! ¡Se reirán porque su madre prefiere a la tía bollera, antes que a su padre! No vuelvas a decir que tendrá dos madres ¡Nunca!
- Marc, como esta es tu casa. Me voy a ir. Cuando estés más calmado, ya hablaremos.

Salí por la puerta. Me había cansado de escuchar estupideces a gritos. Era demasiado temprano, la noche había sido dura, y el día pintaba peor. Le mandé un mensaje a Ella, para hablar. Iba a empezar a poner orden a toda la mierda que tenía encima. Me fui a casa de mi madre. ¡Cuántos días sin hablar con ella! No quería preocuparla. Desde que le expliqué lo de Marc, no habíamos vuelto a hablar más de relaciones. Hablábamos del embarazo, y cuando me preguntaba cómo estaba yo, siempre le decía que bien. Pero, ahora, necesitaba contarle todo lo que estaba pasando. Lo necesitaba.
- Hija, pero ¿cómo no me habías dicho nada? Mía, tienes que estar tranquila. Ahora tendrías que estar disfrutando del embarazo. Esa tendría que ser tu preocupación.
- Ya lo sé. ¿Qué hago? Si cuando quiero estar tranquila, hacer las cosas bien… ¡los demás lo mandan todo a la mierda!

Estuvimos hablando, mucho. Lo que me gustaba es que no me decía por lo que tenía que decidirme, ella me exponía lo que había, desde otro punto de vista. Evidentemente, tenía una opinión, y no era difícil adivinar cuál era, pero intentaba ser imparcial, y eso me ayudaba.
Me quedé a comer. Ella me contestó. No podía quedar, y supe que era lo mejor. No tenía claro nada de lo que le diría. No quería echarle en cara que se acostara con Tania, no quería culparla de todo lo que me pasaba por la cabeza. Quería hacer caso a mi madre, y estar tranquila. Me marché a mi casa, bueno, a casa de Marc. Me puse a buscar ofertas de viajes. No sabía donde quería ir. Lo que sí que sabía era cuando y con quien.
Encontré un crucero por el Mediterráneo, zarpaba en dos días. Me gustó que no tuviera que coger un avión, y que saliera en tan poco tiempo. Empecé a prepararme la maleta. Las maletas.
Hice una maleta para el viaje. Luego hice unas cuantas más, para casa de mis padres.
Pasé, prácticamente, los dos días desconectada de todo, y de todos. Había parado el móvil. Llamé a mi madre desde el fijo de casa, la noche antes de embarcar. Le dije que me marchaba una semana de viaje, sola, y que pediría a Javier que le llevara mis cosas a su casa, donde me instalaría durante un tiempo. También le pedí que cuidara de Grey por mí, ella encantada, y la perra también. No le hizo mucha gracias lo de viajar, sola, embarazada. De lo de mudarme a su casa no me dijo nada.
A la mañana siguiente cogí un taxi, temprano, que me llevaba al puerto. Nunca había hecho un viaje sola. Siempre pensé que me daría miedo, me sentiría ridícula, en qué pensaría la gente… Esta vez me dio igual, no me importó nada de eso. Quería no pensar en nada, y empecé por no pensar en nada de eso.
Era un barco espectacularmente grandioso. Bueno, quizá no era para tanto, pero a mí me lo pareció. La tripulación era muy amable. Todo el mundo sonreía. Nadie sabía nada de mi vida, nadie me preguntaba, nadie me juzgaba, ni me aconsejaba. Empecé a estar segura de que había sido una buena idea.
Ya había visitado las ciudades en las que hacía parada el crucero, así que mi intención era no moverme del barco, o bajar a pasear. Desde el primer momento, disfruté del viaje.
La segunda noche, ya hubo un camarero que se había percatado de que viajaba sola, de lo que no se había percatado era de la barriguita. Intentó tirarme los tejos varias veces. Reconozco que yo me dejé querer un poquito, pero para nada con intención de añadir más nombres a mi vida sentimental. Yo le eché el ojo a una socorrista, pero, más de lo mismo, no me quedaban ganas.
Pasaban los días, y disfrutaba del sol, el mar, la tranquilidad…a pesar de estar rodeada de miles de personas, también disfruté de la soledad. Bajé a visitar Florencia, y Roma. Florencia me parecía una ciudad muy serena, y Roma…no podía pasar sin volver a la Fontana, la bella Di Trevi. Esa fuente que me enamoró, desde el momento en que entré a esa pequeña plaza por primera vez.
Y pasó la semana. Y el viaje llegó a su fin. Y yo volvía feliz, calmada, aclarada.
Conecté el teléfono móvil, apagado desde hacía más de una semana. Había mensajes de Ella, de Marc, del grupo de los del trabajo. Los de Ella y Marc, directamente los borré, los del grupo los salté. Paula y María no me habían dicho nada, supuse que Javier las había puesto al día. Fui directa a casa de mi madre. ¡Qué ganas de abrazarla! De camino, le mandé un mensaje a Marc.
- ¿Cenamos?
- Vale.

No tardó en contestar. Estaba agotada, pero intentaría descansar durante el día. Quería hablar con él. Había vuelto con las cosas claras, y quería ir aclarándoselas a todos, uno a uno.
- Ella, comemos mañana?
- ¿Ya has vuelto? Ya me dijo Paula que te habías ido de viaje. Vale, nos vemos mañana.

Mi madre me esperaba ansiosa. Aunque creo, que más ansiosa estaba la pequeña Grey.
- ¿Estás bien, hija? ¿Cómo ha ido?
- Estoy genial, mamá. Vuelvo nueva.

Le expliqué el viaje. Lo que había pensado, como me había sentido… Me fui a descansar. Ya recuperada, me di una ducha, y me preparé para cenar con Marc. Fui a su casa, no quería cenar en un sitio público, estaba escarmentada de las últimas veces…
- ¡Hola! ¡Qué morena y guapa estás!
- ¡Hola!

Nos abrazamos. Ni me acordé de lo que pasó la última vez que nos vimos en su casa, ni tampoco quería hablarlo.
- Llamé a tu madre, pero no me dijo mucho, solo que me pasara por aquí. Y que te habías ido de vacaciones. Vi que habías recogido tus cosas.
- Sí. Voy a vivir un tiempo con ellos, hasta que encuentre algún sitio para vivir con Grey y el bebé.
- ¿No vivirás con Ella? Mía, sobre lo que te dije el otro día…lo siento. Sabes que no pienso esas cosas. Yo quiero que seas feliz. Y creo que también quiero que lo sea ella. Y sé que harás lo mejor para nuestro hijo. Y será muy afortunado de tener dos madres y un padre.
- Marc, he venido a hablar de nosotros. No de Ella, ni de mí con Ella.
- ¿De nosotros?
- Bueno, no de nosotros, nosotros. Quiero que dejemos claro que ya no estamos en un tiempo de reflexión. Lo nuestro está acabado. Eres el padre del bebé, y eso nos unirá para siempre. Pase lo que pase en mi vida, si no estoy con nadie, o si estoy con alguien, con quien sea, tú eres su padre. Quiero ser feliz, y quiero que tú lo seas. Y quiero estar tranquila. No quiero que a mi hijo le rodee una vida de caos.
- Lo sé. Yo también quiero que mi vida vuelva a parecerse a la de antes.

Estuvimos conversando durante mucho rato. Tranquilamente. Aclaramos muchas cosas. Íbamos a ser padres, y eso era lo principal.
Cuando me metí en la cama, parecía que el alma me pesaba menos. Había cerrado una etapa. Me quedé tan relajada, que ni la cita con Ella me quito el sueño.
Ella también me invitó a comer a su casa. Mientras esperaba a que me abriera la puerta, me repetía a mí misma lo que iba a decirle. Lo tenía claro. Cuando abrió la puerta se me nubló, un poco.
- ¡Hola!
- ¡Hola! Pasa.

Empezamos hablando de nada, y de todo. No quería sacar el tema de Tania, el sexo en el baño…ya lo había superado.
- Mía, quería hablar contigo desde hacía días. Dejamos algo pendiente, y…
- Lo sé…

La cogí y la callé con un beso. El sexo con ella siempre había sido muy bueno, y no es que yo hubiera sido una puritana, pero la verdad, es que era Ella la que marcaba el ritmo. Me dejé llevar. Y creo que se sorprendió. Ni siquiera fuimos al dormitorio. Lo hicimos en el sofá. Cuando Ella se levantó para ir al baño. Cogí un lápiz y un papel.
“Estoy segura de que nuestros caminos se volverán a encontrar. No sé cuándo, ni dónde, ni cómo. Entonces estaremos juntas. Hasta pronto.”

Nunca olvidé esas palabras. Aunque las dos hablamos de separar nuestros caminos, en el fondo no creí que lo fuéramos a hacer. Y ella lo hizo. No era venganza, era…quizá sí, fue mi venganza. Me marché.
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@MamaoMami